Uniendo fuerzas, tendiendo puentes es el título del Manifiesto firmado por EA, AB, Batzarre, Zutik y Aralar hecho público el 25 de marzo de 2002 en Rueda de Prensa celebrada en Donostia en la que estuvieron presentes por EA Martin Aranburu y Martin Etxepare, por AB Richard Irazusta y Leire Bidart, por Zutik Gerardo Karrere e Iñaki Carro, por Aralar Juan Martin Elexpuru y Miren Egaña, y por Batzarre Milagros Rubio.
Divulgado en vísperas del Aberri Eguna del 2002 y apoyado en la operación excluyente de AB (convocatoria en Garazi y marcha Lizarra-Garazi) es el pistoletazo de salida para el intento de crear una enésima "Tercera Vía", una "izquierda abertzale NO VIOLENTA", una OPA hostil al electorado de BATASUNA que compita con el PNV en la carroñera carrera de aprovechar la anunciada ilegalización por España de BATASUNA.
El texto del Manifiesto es el siguiente:
A pesar de que en Euskal Herria existen diferentes problemas políticos, por encima de todos ellos existe una escasez de democracia. En ese sentido, las actuaciones que restringen todavía más la democracia o que niegan la voluntad y esperanzas de los/as ciudadanos/as no le traerán nada bueno a Euskal Herria.
En Euskal Herria necesitamos más democracia, es decir, el derecho, la oportunidad y el proceso para que, junto con toda la gente de este pueblo, decidamos libremente nuestro futuro. Las fuerzas políticas y sociales que firmamos este manifiesto asumimos el compromiso de trabajar propuestas para la pacificación y la normalización política, realizando aportaciones desde los puntos de vista y bases ideológicas de cada uno.
Las fuerzas políticas y sociales que firmamos este manifiesto asumimos el compromiso de impulsar e iniciar a andar un proceso soberanista no armado. Este proceso soberanista que superará el cuadro jurídico-político actual respetará el nivel de conciencia de los diferentes territorios, la pluralidad de identidad nacional, los ritmos y las dinámicas políticas.
Para poder avanzar, este proceso necesita una tregua inmediata e indefinida por parte de ETA, así como un trabajo en común entre todas las fuerzas abertzales y democráticas. Mientras logramos estas dos condiciones que exigimos desde este mismo momento, queremos comenzar a reunir a todos los que estén de acuerdo con este manifiesto, para empezar a asentar bases del proceso.
Llevaremos a cabo el trabajo en común respetando la identidad de cada fuerza y respetando las normas de un lugar de encuentro plural. Dicho trabajo en común debe estar dirigido a toda la población, sea abertzale o no, sientan o no la identidad vasca.
Los objetivos de este trabajo en común son:
Dar oportunidad a la sociedad vasca para que exprese su opinión sobre el futuro.
Conseguir que los estados francés y español respeten esa opinión y todas sus consecuencias. -
EA, AB, Batzarre, Zutik y Aralar
25 marzo 2002
![]() |